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Noelia

Me considero una persona de acción, curiosa y bastante intensa cuando algo me interesa.

Durante muchos años trabajé de cara al público, acompañando a personas en sus decisiones, escuchando y conectando con ellas. Aunque estudié periodismo sin tenerlo muy claro en ese momento, con el tiempo entendí que comunicar y enseñar lo que aprendo es una de las cosas que más me gusta en el mundo.
En ese proceso, el entrenamiento y el Pilates marcaron un antes y un después en mi vida. Pero mi curiosidad fue más allá y me llevó a formarme como coach y en Programación Neurolingüística, porque necesitaba entender cómo funciona la mente humana. Hoy integro todo eso en mis clases, porque para mí cuerpo, mente y emoción van de la mano. Además, acompaño procesos de coaching asistido con animales, donde ocurre algo muy especial: a veces no hace falta hacer nada, solo estar.

  • Soy muy fan del verano. Si pudiera, viviría en chancletas todo el año… y no descarto jubilarme en Canarias antes de tiempo.
  • Me encanta la música: lo mismo escucho reggaetón que rock o indie, según el día… o el mood.
  • La playa es mi sitio. Tumbarme al sol y escuchar el mar es, probablemente, mi mejor forma de meditar.
  • Los animales me han enseñado que muchas veces basta con estar en silencio al lado de alguien. Y eso ya lo cambia todo.
  • La gente que me conoce dice que soy muy de acción. Yo he descubierto que eso tiene nombre, pero a veces me paso de rosca… y luego ya veo.
  • Me encanta perderme en la naturaleza con mi perra, pero también una buena terraza al sol. Equilibrio, o eso intento.

Sandra

Siempre he trabajado en el mundo del retail y la moda, un sector que me ha dado muchísimo

sobre todo la oportunidad de conectar con personas muy diferentes y aprender de cada una de ellas.
Pero llega un momento en el que algo dentro de ti empieza a pedir cambio. Y ahí estoy yo ahora: explorando nuevos caminos, escuchándome y acercándome cada vez más al mundo del bienestar, el movimiento y el cuidado del cuerpo y la mente.
Últimamente estoy descubriendo nuevas formas de sentirme bien, nuevas ideas y nuevas maneras de darle sentido a todo lo que me mueve por dentro. Después de tantos años dedicándome a acompañar y ayudar a personas desde un lado más comercial, siento que ha llegado el momento de hacerlo desde un lugar más humano, más consciente y más conectado

  • Dicen que soy perseverante. Otros lo llaman cabezonería. Yo prefiero pensar que suelo mantenerme firme en lo que pienso… hasta que llega alguien, me desmonta la teoría y me toca admitir que tenía razón.
  • Me gusta el sol, la playa y los chiringuitos con música en directo.
  • Porque sí, amo la música profundamente y no imagino mi vida sin ella. Escucho un poco de todo… aunque reconozco que la música en la que solo se grita no termina de ser lo mío.
  • Disfruto muchísimo de mi gente, pero también necesito mis momentos de calma: un paseo, un café tranquilo, una buena comida o perderme un rato conmigo misma

Y en medio de todos estos cambios apareció una pasión que no vi venir: los aéreos. Descubrí que me encanta estar colgada, hacer piruetas y desafiar un poco la gravedad. La verdad, me siento más cómoda ahí arriba de lo que habría imaginado… así que igual eso de que venimos del mono tenía bastante sentido después de todo.

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